Justo enfrente de Candás, a tiro de piedra casi, se encuentran estos bajos; formados por cañones con innumerables huecos que albergan bastante vida si se sabe buscar.
El día soleado, con algo de viento y mar de fondo que hacía moverse la embarcación como una cáscara de nuez; a falta de biodramina al agua de los primeros y salir el último.
Buena visibilidad, temperatura de fondo agradable y algo de vaivén.













No hay comentarios:
Publicar un comentario